


El Building Resilience Index es una innovación del IFC, proporciona al sector de la construcción un marco web para la identificación de riesgos y la evaluación de la resiliencia. Todos los actores del sector promotores de la construcción, bancos, aseguradoras, gobiernos y otros pueden utilizar el Índice de Resiliencia de Edificios para evaluar, mejorar y divulgar la resiliencia de sus proyectos o carteras.
La aplicación tiene como objetivo optimizar el acceso a información sobre riesgos localizados, proponer medidas de resiliencia y transparentar su divulgación en edificaciones.
Se identifican vulnerabilidades y amenazas naturales agrupadas en cuatro áreas clave: viento, agua, fuego y riesgos geosísmicos.
(Global Resilience Index Initiative, s.f.)

01. Objetivos BRI

02. Escala de calificación

03. Amenazas naturales

04. Proyectos elegibles para la certificación
- Residencial: Casas unifamiliares, conjuntos habitacionales, edificios de departamentos (multifamiliar) y proyectos de vivienda social.
- Comercial y Oficinas: Edificios corporativos, parques de negocios y centros de oficinas.
- Comercio minorista (Retail): Centros comerciales, tiendas por departamento, supermercados y locales comerciales independientes.
- Hospitalidad y Turismo: Hoteles, resorts y complejos turísticos.
- Educación: Colegios, universidades, institutos y centros de capacitación.
- Salud: Hospitales, clínicas, centros de salud ambulatoria y laboratorios.
- Industrial y Logística: Centros de distribución, almacenes, bodegas y plantas de manufactura ligera.
- Uso Mixto: Desarrollos que combinan componentes residenciales, comerciales y de servicios en una misma estructura.
05. Proceso de verificación


06. Ventajas de obtener la certificación BRI
Certificar un proyecto con Building Resilience Index (BRI) ofrece ventajas clave para la protección y valorización de los activos inmobiliarios:
- Gestión integral de riesgos y mitigación: Permite realizar una evaluación georreferenciada para mapear la exposición a múltiples amenazas geosísmicas y climáticas (como sismos, tsunamis, inundaciones e incendios forestales), cubriendo brechas de las normativas locales que suelen enfocarse en evitar el colapso estructural pero no en garantizar la continuidad de uso.
- Garantía de continuidad operativa: Asegura que la edificación mantenga sus operaciones tras un evento extremo, reduciendo sustancialmente la Pérdida Máxima Probable (PML) y protegiendo la inversión a largo plazo.
- Ventajas financieras y de seguros: Otorga acceso a tasas preferenciales de financiamiento, créditos verdes y mejores condiciones en la negociación de pólizas de seguro.
- Transparencia y estándar global: Entrega una métrica cuantitativa estandarizada (como una calificación tipo AA+) para la divulgación transparente del riesgo físico del activo, contando con el respaldo internacional del IFC / Banco Mundial.
07. Nuestro servicio de consultoría
- Como evaluación inicial se realiza un análisis georreferenciado del emplazamiento para identificar la exposición a amenazas sísmicas y climáticas locales, identificando brechas respecto al estándar BRI y la normativa aplicable.
- Se establece el nivel de calificación objetivo (por ejemplo, categoría AA+) alineado con el presupuesto, los requerimientos de la aseguradora y las metas financieras del cliente.
- Se coordina con el equipo de arquitectura e ingenierías para incorporar medidas de mitigación y redundancia técnica que garanticen la continuidad operativa y reduzcan la Pérdida Máxima Probable (PML).
- Recopilación, revisión y preparación de la documentación, memorias y planos requeridos por el marco del Banco Mundial / IFC.
- Carga del proyecto en la herramienta BRI, gestión de las revisiones con los auditores externos y seguimiento hasta la obtención final del certificado.

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